Impacto hormonal de la menopausia en el cabello (y cómo tratarlo)

Como todos sabemos, la menopausia provoca una serie de cambios hormonales en el organismo de la mujer que pueden afectar a diferentes partes del cuerpo. Uno de los lugares donde muchas mujeres aprecian estos cambios es en el cabello . Pero, ¿de qué manera influyen exactamente en su salud y aspecto?

Dra. Luz Grasa 

Como todos sabemos, la menopausia provoca una serie de cambios hormonales en el organismo de la mujer que pueden afectar a diferentes partes del cuerpo. Uno de los lugares donde muchas mujeres aprecian estos cambios es en el cabello . Pero, ¿de qué manera influyen exactamente en su salud y aspecto?

Entendiendo que estos cambios hormonales son un proceso natural e inevitable dentro del ciclo vital de la mujer, surge una pregunta: ¿qué podemos hacer para minimizar sus efectos negativos?

Caída de estrógenos y progesterona: el principal responsable

Durante la edad fértil, el cuerpo de la mujer produce niveles elevados de dos hormonas clave: el estrógeno y la progesterona. Esto tiene una explicación muy sencilla, y es que ambas son fundamentales para regular el ciclo menstrual y mantener la fertilidad.

Con el paso de los años, y como parte del proceso natural de envejecimiento, la producción de estas hormonas comienza a disminuir progresivamente. Esta bajada se hace más evidente hasta alcanzar sus niveles más bajos en la menopausia.

Los estrógenos, son alargadores de la fase de crecimiento del pelo (fase anágena). Esto se traduce en que gracias a esta hormona, el pelo está más tiempo creciendo antes de caerse, lo que contribuye a una mayor densidad capilar. Además, hace que el pelo esté más brillante, fuerte e hidratado.

Por otra parte, la progesterona ayuda a equilibrar la acción de las hormonas androgénicas (hormonas que, en exceso, favorecen el proceso de miniaturización). Al modular este efecto, contribuye a que el pelo se vuelva progresivamente más fino.

Entendiendo esto, podemos llegar a la conclusión de que en la menopausia, gracias a la caída hormonal, muchas mujeres pueden notar una mayor caída, y su pelo más fino y frágil.

¿Cómo podemos minimizar estos cambios negativos en nuestro cabello?

Antes que nada, es importante tener en cuenta que el cuidado del cabello durante la menopausia tiene que abordarse de forma integral. No se trata solo de actuar sobre los cambios hormonales, sino también de acompañar el proceso con hábitos que favorezcan la salud capilar.

Esto incluye utilizar productos adecuados para el cabello, mantener una alimentación equilibrada que aporte los nutrientes necesarios, y prestar atención al estrés, que puede influir en la caída del cabello.

  • Tratamiento médico: diagnóstico capilar y un tratamiento personalizado

El primer paso para abordar cualquier problema capilar es realizar un diagnóstico adecuado, donde el especialista pueda identificar qué está ocurriendo en el cuero cabelludo y en el folículo piloso, y determinar cuál es el enfoque más adecuado para cada caso.

Para diseñar un tratamiento eficaz y seguro, también es fundamental tener en cuenta los antecedentes de cada paciente.

A partir de este diagnóstico, se puede establecer un tratamiento médico personalizado, que puede incluir diferentes opciones según las necesidades de cada paciente. Entre ellas se encuentran tratamientos como mesoterapia capilar con fármacos, mesoterapia con Plasma Rico en Plaquetas (PRP), luz LED de baja intensidad (LLLT), medicación oral, tratamientos tópicos o el aporte de suplementos naturales.

  • La alimentación, ¿hace la diferencia?

Recientes estudios han demostrado que mantener un correcto aporte de hierro, biotina y vitamina D es muy importante para mantener la salud capilar, especialmente durante la menopausia.

  • En el día a día, ¿cómo nos cuidamos el pelo en esta etapa de la vida?

Si bien es importante la opinión de un especialista para evaluar qué productos son más favorecedores para cada caso en particular, como regla general durante la menopausia es recomendado usar productos redensificantes y que aporten volumen, ya que naturalmente el pelo va a tender a volverse más fino.

Con el objetivo de evitar que el cabello se reseque aún más, también es recomendable reducir la exposición al calor extremo. Esto implica limitar el uso de planchas o rizadores calientes y, en caso de utilizarlos, aplicar siempre un protector térmico previamente.

Además, conviene secar el cabello con el secador a temperatura media y evitar lavarlo con agua demasiado caliente, ya que el exceso de calor puede contribuir a que el cabello se vuelva más seco, frágil y quebradizo.

Como conclusión final, podemos afirmar que la menopausia es una etapa de la vida de la mujer en la cual los cambios hormonales son inevitables y naturales. Sin embargo, tenemos en nuestro poder herramientas para mitigar sus efectos negativos y mantener una buena salud capilar.