Dr. Mateo Urbani
Saber diferenciarlas a tiempo es fundamental para aplicar el tratamiento correcto y recuperar la salud de tu cabello. Hoy te explico en qué consiste cada una.
La gran diferencia: Caída vs. Crecimiento
Una de las confusiones más habituales en la consulta es pensar que cualquier problema capilar se manifiesta igual. Sin embargo, te aseguro que el efluvio y la alopecia androgenética operan bajo mecanismos totalmente opuestos:
● En el Efluvio Telógeno (Caída importante): En condiciones normales, perdemos entre 50 y 100 cabellos al día, pero en un efluvio este número puede multiplicarse de forma alarmante hasta superar los 300 o 500 pelos diarios. El problema principal es que el ciclo del cabello se altera de forma repentina y se precipita una caída masiva. La buena noticia es que los folículos siguen sanos y programados para volver a generar pelo; mi objetivo aquí es frenar esa expulsión masiva y tratar el detonante.
● Alopecia Androgenética: Es una condición de alta prevalencia que afecta hasta al 40-50% de las mujeres en algún momento de sus vidas (especialmente tras la menopausia) y a un porcentaje aún mayor de varones. En los hombres suelo ver la pérdida de la línea frontal (“entradas”) y clareos en la coronilla. En las mujeres, noto un ensanchamiento gradual de la raya central, respetando por lo general la primera línea de implantación. Al ser un proceso crónico, pautar un tratamiento médico a largo plazo suele ser la conducta adoptada.
¿Cómo se manifiestan en el día a día?
- Efluvio Telógeno: Generalmente ocurre de 2 a 3 meses después de un evento desencadenante que estresa al organismo (como un periodo de estrés emocional fuerte, una cirugía, una fiebre alta, el postparto o una bajada brusca de defensas o vitaminas). Es un proceso temporal y reversible; una vez tratada la causa, el pelo se recupera por completo.
- Alopecia Androgenética: En los hombres suelo ver la pérdida de la línea frontal (“entradas”) y clareos en la coronilla. En las mujeres, noto un ensanchamiento gradual de la raya central, respetando por lo general la primera línea de implantación. Al ser un proceso crónico, pautar un tratamiento médico de mantenimiento a largo plazo suele ser la conducta elegida.
¿Cómo diferenciar ambas en la consulta?
A simple vista, sé que solo notas que “se te cae el pelo” o que “lo ves menos denso”. Por eso, en la clínica utilizo una herramienta clave llamada tricoscopia digital:
- En el efluvio: Verifico que el grosor de los cabellos es uniforme y la densidad global de folículos está conservada, aunque haya más cabellos cayendo.
- En la alopecia androgenética: El tricoscopio me muestra una gran variedad de grosores distintos (pelos muy finos mezclados con normales) y una reducción en el número de cabellos por unidad folicular.
Conclusión
- Si sufres un efluvio, el enfoque se centra en buscar el desencadenante, corregirlo, en algunos casos indicar tratamientos de estimulación y pedirte paciencia, ya que tu pelo volverá a crecer con normalidad.
- Si se trata de una alopecia androgenética, te propongo un abordaje con tratamientos médicos personalizados y constantes (como terapias tópicas, orales o infiltraciones regenerativas) para proteger tus folículos y mantener la densidad a lo largo del tiempo.
¿Notas una caída repentina tras una época de estrés o has percibido que tu cabello pierde grosor y densidad poco a poco? Un diagnóstico tricológico temprano es la mejor herramienta para ponerle solución.