Caída del cabello: causas, tipos y tratamientos
La caída del cabello es uno de los motivos de consulta más frecuentes en dermatología. Muchas personas llegan preocupadas, con miedo a quedarse sin pelo o pensando que algo “no está bien”.
La caída del cabello es uno de los motivos de consulta más frecuentes en dermatología. Muchas personas llegan preocupadas, con miedo a quedarse sin pelo o pensando que algo “no está bien”.
En consulta, muchas personas con alopecia androgenética me cuentan que en algún momento sienten ganas de “descansar” del tratamiento o suspenderlo.
La alopecia androgénica afecta a millones de personas en todo el mundo y, aunque existen tratamientos que frenan o ralentizan su avance (como el minoxidil o la finasterida), y técnicas quirúrgicas (como el microinjerto capilar), la búsqueda de una terapia regenerativa que permita recuperar el cabello sigue siendo uno de los grandes retos actuales.
La medicina capilar ha recorrido un largo camino. Hace unas décadas, los tratamientos para la alopecia eran limitados y, en muchos casos, con resultados poco predecibles. Las opciones se centraban en productos tópicos como el minoxidil o en procedimientos quirúrgicos básicos.
La tricología moderna está experimentando una revolución con la introducción de terapias innovadoras que prometen cambiar el panorama del tratamiento contra la alopecia. Entre estas nuevas opciones, dos tratamientos destacan por su potencial: la toxina botulínica y los exosomas.
La alopecia es uno de los problemas más frecuentes en dermatología, afectando tanto a hombres como a mujeres, y puede tener un impacto emocional importante. A los 60 años, casi la mitad de los hombres (45%) y más de un tercio de las mujeres (35%) presentan alopecia androgenética.
El mecanismo de acción del láser de baja potencia se basa en diversos procesos biológicos que actúan directamente sobre los folículos pilosos, favoreciendo su regeneración.
La alopecia androgenética (AGA), comúnmente conocida como calvicie de patrón masculino o femenino, afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque tratamientos como el minoxidil y los inhibidores de la 5 alfa reductasa siguen siendo pilares en su manejo, en los últimos años se ha impulsado fuertemente la búsqueda de terapias más efectivas o complementarias. En 2025, la investigación médica ha dado pasos significativos, presentando nuevas opciones prometedoras para combatir la pérdida de cabello.
En verano, solemos exponer nuestro cabello a varios factores que lo debilitan, como el sol, el agua del mar y los químicos de las piscinas. Y aunque lo notamos más seco o frágil, no siempre lo cuidamos o nutrimos como deberíamos. Justamente por eso, es en esta época cuando más atención necesita.
El trasplante capilar, ya sea mediante técnica FUE (Follicular Unit Extraction) o FUT (Follicular Unit Transplantation), es una solución quirúrgica eficaz para tratar la alopecia androgénica y otras formas de pérdida capilar. Sin embargo, el éxito del procedimiento no depende únicamente de la técnica empleada o de la pericia del cirujano, sino también de los cuidados postoperatorios.